viernes, 8 de mayo de 2015

Bendita mosca...


Esto me viene al renglón... érase, es, y espero, que cambie...

Diseñaron hace tiempo con gruesos muros monocolor y cimientos de tozudez, un laberinto de sentimientos,  y todas sus puertas confluyen en una enorme rotonda.
Y, sin embargo, el juego... no consiste en salir, ni depende de tus dotes al volante... estás invitado a sobrevivir ... eso sí, debes de estar registrado y fielmente etiquetado... el problema se complica cuando te das cuenta que no quieres llegar a esa cita, imposible usar el freno de mano en medio de la autovía y... cambias de dirección... intermitente a la izquierda... cinco calles más arriba te das cuenta, laberinto... ratonera, calle sin salida... marcha atrás retrocediendo... y el de turno... te paró:

 - Aparque a un lado señora,...documentación, por favor.

 
El corazón caducado, velocidad indebida, lágrimas bebidas...


Nueva foto de perfil, decisiones confiscadas, retirada de preguntas, identifíquese y firme, preséntese  rotonda abajo de su moral,  y deje de obstaculizar el carril...

Y entonces.... pasa esa mosca que, lejos de molestarte, te hace un gran favor, posándose en tu nariz, haciéndote pestañear y diciéndote sin hablar...


¡Y es verdad! ¿Cómo no le vas a encantar?
 Tú misma... y te das cuenta que tus ojos se negaron hace tiempo a leer más carteles, direcciones y etiquetas pero... les ha enamorado la mosca...

...por fin se abren y ven como los de ella... en todas direcciones, y vuelan...


Bébete la gasolina, alega que no hay más... las etiquetas para las latas de tomate...
Sobrevuela la rotonda, ¿¿tira la toalla?? ¡¡El coche!!... en este juego sale ganado quien aparca primero... y entonces, vende el coche, y se compra... unas zapatillas cómodas, nuevas, sin matricular... porque tienen que ser así, de lo contrario... opta por andar descalza, la libertad bien valdrá el esfuerzo.

Y, colorín colorado, no dejes que te den un papel en un cuento ya escrito, suéñalo tú, y no le marques fin... deja una hoja en blanco... para poder seguir escribiendo tú... o quien de verdad  te diga... te sigo, saltándome rotondas hasta el fin...